Todo empezó con un ritmo «chak chak» a tierra, una batería seca y una vibra artesanal que invitaba al loop. Así nació el fenómeno de «Chika Hippie», el audio que circula de forma imparable en TikTok y que describe a una chica ideal: esa del flequillo, fanática del Pity Álvarez, capaz de encender un romance de los que ya no existen. Pero detrás del trend que ya replicaron miles de usuarios, se esconde una búsqueda artística profunda.
Tobika es el proyecto de Tobías Nahuel Sielicki, un músico argentino de 19 años de Villa Urquiza que comenzó a componer a los 12 y hoy define una identidad propia. Lejos de ser un artista de un solo hit, su obra habita el borde entre la tradición y la experimentación: toma la chacarera y la zamba del folklore latinoamericano y las enlaza con el pulso urbano del presente. Su universo va más allá de la música. Lector voraz, Tobika encuentra inspiración en las páginas de Borges, César González y Selva Almada, autores que moldean su imaginario y su forma de relatar la bohemia porteña y la nostalgia del barrio. Sus influencias sonoras son igual de eclécticas, abarcando desde la lírica de Spinetta hasta la estética de Rosalía y C. Tangana.
El impacto del single también se refleja en redes: figuras como Tuli Acosta, Stef Roitman, Luli González, Mernuel, Teo D’Elía, y Tato Algorta ya se sumaron de forma orgánica al trend de “Chika Hippie”, amplificando su alcance y consolidando su crecimiento en TikTok, donde el audio ya acumula miles de publicaciones. El impacto de su propuesta ya trascendió las redes. En pleno ascenso, fue elegido por Beéle para abrir su show en Argentina en 2025 y confirma su consagración con su participación en el Lollapalooza Argentina 2026. Con «Chika Hippie», Tobika no solo reafirma su impacto viral, sino su compromiso de construir un puente entre la tradición y el futuro de la música popular.






